Consejos naturales para eliminar las flemas muy pegadas en el pecho

Consejos naturales para eliminar las flemas muy pegadas en el pecho

Las mucosidades son nuestras compañeras inseparables cuando sufrimos un catarro o resfriado. Se acumulan en todo nuestro sistema respiratorio, pero cuando sentimos que esas flemas están pegadas a nuestro pecho son especialmente molestas. Causan dificultad para respirar y generan ruidos incómodos (sibilancias). 

Sin embargo, la mucosidad normal es una buena aliada y no es más que la respuesta natural del organismo ante la invasión de algún agente externo para facilitar su expulsión. Dado que lo que nos interesa es obtener una mejora de nuestro estado, vamos a revisar unos consejos interesantes para ayudar a eliminar esas flemas del pecho que resultan tan rebeldes y afectan a nuestro estado de salud.

Recuerda que, si quieres eliminar las flemas muy pegadas del pecho en el menor tiempo posible, uno de los mecanismos es aprovechar los momentos en los que tosas para hacerlo con suficiente fuerza. Si la tos no tiene la potencia suficiente, no conseguirás que la mucosidad sea expulsada. Tose con fuerza, eso sí, pero ten cuidado de no llegar a dañar la garganta.

Para eliminar las flemas muy pegadas hay que hacerlas más fluidas

Beber mucha agua es una medida acertada para fluidificar las flemas y reducir la pesadez del pecho. Con ello conseguimos hidratar las mucosas y hacer las flemas menos espesas. Así, expulsarlas será mucho más sencillo. De igual forma, mantener un ambiente con una alta humedad en la estancia es fundamental, ya que reforzamos además la labor del agua que consumamos, evitando que el sistema respiratorio se reseque.

Podemos complementar el consumo de agua con alguna infusión, que siempre vienen bien y apetecen cuando sufrimos un proceso catarral. La infusión de tomillo es muy recomendable, ya que está especialmente indicada para los problemas respiratorios, pudiendo además edulcorarla con algo de miel si te apetece. Este es un magnífico expectorante natural que se prepara de forma sencilla.

Los vahos de vapor pueden ayudarnos a despejar las vías altas y hacer que el moco se vaya diluyendo y “desenganchando” de nuestro pecho. Podemos hervir algunas hojas de eucalipto o de su aceite esencial, cubriéndonos con una toalla y aspirando los vahos. El alivio suele ser inmediato y su efecto es muy reparador.

A la hora de dormir, si lo hacemos totalmente tumbados notaremos como la mucosidad nos oprime el pecho. Levantar el cabecero de la cama es siempre una buena opción. Puedes además colocarte unos cojines en la espalda de tal forma que puedas dormir reclinado. El moco se irá a la parte trasera de los pulmones y podremos respirar durante un tiempo.

Colocar unas compresas tibias sobre el pecho también es recomendable, ya que pueden actuar como un vasodilatador, de tal manera que la mucosidad sea más fácil de expulsar.

Es muy importante que no respires un aire viciado, para ello ventila la casa o la estancia en la cual te encuentres. La entrada de aire renovado es, nunca mejor dicho, un soplo de aire fresco y, por tanto, de salud.

Siguiendo esos sencillos consejos podrás hacer que las flemas muy pegadas que inundan tu pecho salgan en poco tiempo, evitando molestias y que permanezcan más tiempo del recomendable en tus pulmones.