El resfriado: cómo curarlo correctamente

Con la llegada de la época otoñal aparecen los primeros resfriados, a cargo de los más de 200 virus capaces de provocarlos, por lo que no es raro que enfermemos casi sin darnos cuenta. Muchas veces lo achacamos al frío, aunque se ha demostrado que este por sí mismo no provoca ninguna enfermedad.

La vacunación para evitar la gripe es una medida muy importante, sobre todo en personas mayores, con factor de riesgo o con patologías relevantes, para no caer enfermo. Pero si ya hemos sido infectados, seguir las recomendaciones habituales hará que recuperemos la salud en pocos días. Lo habitual es que los síntomas que acompañan a la gripe puedan durar hasta 7 días y uno de los síntomas más habituales es la fiebre. Como medida general, hay que hacer reposo, beber abundante líquido, ventilar las habitaciones y en el caso de que se desarrolle abundante mucosidad tomar algún mucolítico o antipirético si hay fiebre. En el caso de que estos dos síntomas se asocien, la administración de FLUIMUCIL COMPLEX puede ser una buena alternativa. Una afección catarral lleva siempre emparejados unos síntomas claros: dolor de cabeza, garganta y articular, congestión, malestar general, mialgias y, en ocasiones, fiebre y tos.  Pero ¿qué pasa cuando un resfriado no termina de curarse?

¿Qué hacer si un resfriado no se cura?

Si un resfriado no se cura y no se produce una evolución de mejora, seguramente existe alguna complicación detrás de la que no somos conscientes. La sinusitis es una de ellas, y puede ocurrir tras una gripe o un catarro. Está caracterizada por abundante mucosidad y la consecuente obstrucción nasal, dolor de cabeza y región superior de la cara, así como tos, estornudos, y fiebre moderada. La sinusitis es la inflamación de los senos paranasales, que son los espacios huecos por donde pasa el aire en el interior de los huesos que rodean la nariz. 

Por otro lado, la rinitis crónica (o inflamación de la mucosa nasal), se caracteriza por la congestión y secreción abundante de mucosidad. Es un proceso que puede ser posterior a un resfriado y prolongarse en el tiempo. En estos casos, se requiere de un examen a mayor profundidad por un profesional sanitario y puede llevar a la toma de muestras y el posterior tratamiento con antibióticos.

Por tanto, no conviene descuidar nuestro estado de salud, y debemos comprobar si somos propensos a este tipo de dolencias. Que un resfriado “no termine de curarse” no es algo que se deba dejar a la ligera, ya que estas dos patologías, sinusitis y rinitis crónicas, pueden estar detrás.  Las complicaciones pueden dar lugar a otros tipos de afecciones como una neumonía, que requiere de una atención inmediata por parte de un profesional sanitario y un tratamiento adecuado.