El uso de Fluimucil para niños en caso de resfriado

El uso de Fluimucil para niños en caso de resfriado

Una vez que empieza la temporada de otoño y el curso escolar, se produce un aumento en los casos de resfriados y catarros. Los ambientes cerrados y el contacto con otros niños infectados son el caldo de cultivo perfecto para que estos se produzcan. No es motivo de alarma, ya hemos dado indicaciones sobre cómo tratar un resfriado en niños, cosa que normalmente no requiere de la visita al centro de salud. 

La tos y los mocos son respuestas naturales del organismo ante la infección de un agente patógeno, por lo que nos centraremos en eliminar el dolor y las molestias del pequeño, controlar la fiebre y tratar de hacer las mucosidades más fluidas para que sean expulsadas antes del cuerpo. Sin embargo, a menudo surge la duda entre los adultos a la hora de tratar un resfriado: ¿qué medicación puedo administrar? ¿Puedo darle Fluimucil a mi hijo en estos casos?

¿Puedo darle Fluimucil a mi hijo? 

El principio activo de Fluimucil en sus diferentes presentaciones es la acetilcisteína, un compuesto que logró patentarse en 1969 y autorizarse para el uso farmacéutico en 1977, y que posee grandes propiedades mucolíticas. La acetilcisteína, además, suele tener pocos efectos secundarios. 

La acetilcisteína sólo puede administrarse para niños entre 2 y 12 años bajo prescripción médica, indicando el especialista la posología adecuada en cada caso. En cualquier caso, no se recomienda dar Fluimucil a niños menores de 12 años salvo que el pediatra así lo prescriba.

Además de ello, ¿qué más podemos hacer en estos casos? Muy sencillo, siempre se deben seguir las indicaciones que nos proporcione el pediatra, en caso de haberlo llevado, o aplicar unas pautas sencillas que nos ayudarán a que nuestro hijo se encuentre mejor.

Los catarros comunes suelen tener buena evolución siempre y cuando no exista ninguna infección bacteriana que complique hacia una bronquiolitis, por poner algún ejemplo, donde sí se debieran administrar antibióticos.

En los casos de resfriados, seguiremos las indicaciones habituales, como el del reposo relativo, mantener las estancias bien ventiladas, y administrar abundante líquido al niño. Mantener un ambiente húmedo también es muy beneficioso, gracias a que conseguiremos que las mucosas se encuentren hidratadas y el moco se vaya tornando cada vez más líquido, con lo que se facilitará su expulsión. Tratar adecuadamente un resfriado, tanto en niños como en adultos, reduce el tiempo de convalecencia.

En caso de algunas décimas de fiebre o dolor en la garganta, podemos administrar las dosis pertinentes de paracetamol, que ayudará a mitigar los síntomas y proporcionará alivio. Consultar con el profesional sanitario la cantidad a administrar según el peso del niño, así como la posología adecuada. 

Gracias a estos sencillos pero efectivos consejos, el niño comenzará a encontrarse mejor y podrá retornar a su actividad corriente en pocos días. En caso de duda, consultar siempre con los profesionales de la salud.