Cómo tratar la gripe, el resfriado común o el catarro

Cada año podemos tener la visita casi ineludible de las enfermedades respiratorias más comunes, como la gripe o el resfriado común. Si bien podemos intentar prevenir el catarro para evitar caer enfermos, en determinadas ocasiones las medidas preventivas no son efectivas y podemos terminar cayendo enfermos o contagiándonos. No queda otra que resignarse, cierto, pero con estos útiles consejos podemos mitigar los síntomas del resfriado o gripe y ayudar al organismo a facilitar la recuperación.

Consejos para facilitar el tratamiento de estos procesos  respiratorios 

  • Descanso y reposo: Cuando sufrimos alguna de estas enfermedades es habitual que nos encontremos sin ganas de hacer nada, señal inequívoca de que el cuerpo nos está pidiendo parar. Por eso es importante no ignorar estas señales. Permanecer en la cama si es preciso y descansar todo lo posible es una de las medidas más eficaces para recuperarse rápidamente.
  • Tomar muchos líquidos: Las dietas líquidas son adecuadas para ayudarnos a salir de un catarro o gripe ya que así conseguimos mantener las mucosas hidratadas. Es necesario beber todo el agua que el cuerpo pida. Llegado el momento de comer, es muy recomendable optar por sopas y caldos, que son además fáciles de digerir. Las frutas y verduras también son unas grandes aliadas alimenticias en estos casos, por la cantidad de nutrientes saludables que contienen. Por otra parte, no es recomendable tomar bebidas gaseosas y, por supuesto, está totalmente contraindicado consumir alcohol.
  • Mantener la estancia a una temperatura y humedad constantes: Evitar cambios bruscos de temperatura es la mejor manera de hacernos sentir bien. Lo más adecuado es encontrar una temperatura en la que el enfermo se encuentre cómodo, evitando las subidas drásticas de calefacción y cualquier corriente de aire. El empleo de un humidificador en la habitación es muy adecuado para evitar que las mucosas se resequen. En definitiva, se trata de hacer de la estancia de reposo un lugar cómodo. Además, es importante ventilar la habitación con cierta frecuencia.
  • Cuidar los hábitos de higiene: Puede que no apetezca, pero un baño o una buena ducha puede hacernos sentir mejor. Es además una manera de limpiar bien la piel y eliminar restos de mucosidad, que pueden contener virus. Es igualmente importante mantener siempre limpias las manos y utilizar siempre pañuelos de papel de un solo uso. No se debe tomar la costumbre de irlos acumulando en la mesita de noche, sino que se deben tirar en cuanto se hayan utilizado.
  • Aliviar la congestión nasal: Realizar lavados nasales con suero o soluciones salinas puede ayudar a respirar mejor y, por tanto, facilitar el alivio de la enfermedad. Es interesante consultar con el médico o farmacéutico, en cada caso y dependiendo si es para tratar en adultos o niños pequeños, la posibilidad de realizar vahos con esencia de eucalipto.
  • Proteger a los demás: Una buena manera de evitar que la gripe o el catarro siga su expansión es reducir el número de personas con el que nos relacionamos. Solo serán unos días, pero es importante pasarlos con la compañía imprescindible y recordar que los virus que nos han hecho enfermar pueden pasar a quien desee acompañarnos.